Protector Bucal Deportivo

Protectores bucales deportivos durante el tratamiento ortodóntico

Revisión bibliográfica

Mouthguards during orthodontic treatment. Bibliographic review.

CD. Dante Rodrigo Colín Santana

Egresado de la Facultad de Odontología  de Universidad Nacional Autónoma de México, especialidad en Ortodoncia y Ortopedia maxilofacial en el Instituto de Especialidades Odontológicas (INESO).

Resumen

El riesgo de sufrir lesiones durante la práctica deportiva, es aún mayor en los deportes de contacto. Los niños y jóvenes son quienes frecuentemente emplean su tiempo libre en dichas actividades y por ello, estadísticamente, sufren la mayor parte de las lesiones oro-dentales y son  quienes también quienes con mayor frecuencia recurren a tratamientos ortodonticos, la aparatología relacionada esto aumenta exponencialmente la susceptibilidad a sufrir lesiones oro-dentó faciales. En la actualidad, existen en los mercados numerosos tipos de protectores bucales con canales por donde se ajusta a la aparatología ortodóntica algunos disponibles en tiendas de artículos deportivos, en donde el deportista puede elegir el diseño, sin embargo su protección  es limitada en comparación de los protectores hechos a medida por los odontólogos. Objetivo: hacer una revisión en la literatura y reconocer el trabajo de algunos odontólogos, que en la actualidad participan en áreas deportivas en la fabricación de los protectores bucales a medida para los atletas. Además, se describirán algunas de las lesiones más comunes en este tipo de deportes. Se presentaran los tipos de protectores bucales que existen en el mercado y se describirá una técnica para la fabricación de un protector bucal para pacientes con aparatología fija ortodóntica. Materiales y métodos: se realizó una búsqueda de artículos en las bases de datos pubmed y scielo, se seleccionaron los que incluían en ellos todas las palabras clave para la búsqueda. Conclusiones: El uso de los protectores bucales disminuye enormemente el riesgo de sufrir lesiones durante la práctica deportiva, la confección del protector a medida es la primera elección, sin embargo, en pacientes bajo tratamiento ortodóntico el constante desajuste y remplazo del protector hace de esta opción más costosa lo que convierte a los protectores comerciales termoformables en la opción inmediata más económica.

Palabras clave: Protectores bucales, Tratamiento ortodontico, Lesiones orodentales, Práctica deportiva.

Abstract

The risk of injuries during sports is even greater in contact sports. Children and young people are those who frequently use their free time in these activities and therefore, statistically, suffer most of the oro-dental injuries and are also those who most often resort to orthodontic treatments, the related equipment this exponentially increases the Susceptibility to suffer gold-dented facial injuries. Currently, there are many types of mouth guards with channels in the markets where some sports products stores are fitted to orthodontic appliances, where the athlete can choose the design, however, their protection is limited compared to the Protectors made to measure by dentists. Objective: make a revision in the literature and to recognize the work of some dentists, who currently participate in sports areas in the manufacture of custom mouthguards for athletes. In addition, some of the most common injuries in this type of sports will be described. The types of mouthguards that exist in the market will be presented and a technique for the manufacture of a mouthguard for patients with fixed orthodontic appliances will be described. Materials and methods: a search of articles was carried out in the pubmed and scielo databases, the ones that included in them all the keywords for the search were selected. Conclusions: The use of the mouth guards greatly reduces the risk of suffering injuries during sports, making the custom-made protector is the first choice, however, in Patients under orthodontic treatment constant mismatch and replacement of the protector makes this option more expensive, which makes thermoformable commercial protectors the most economical immediate option.

Keywords: Mouth guards, Orthodontic treatment, Oro-dental injuries, Sports practice.

Introducción

Siempre existe el riesgo constante de lesiones orodentales en cualquier actividad deportiva y en los deportes de contacto éste se incrementa de manera importante.1-3 Los niños y jóvenes son quienes frecuentemente realizan estas actividades y por ello, estadísticamente, sufren la mayor parte de las lesiones orodentales, aunado a esto los adolescentes son también quienes con mayor frecuencia recurren a tratamientos ortodónticos  por lo que sufren un riesgo adicional debido a la aparatología fija propia del tratamiento, que puede lesionar los tejidos blandos.4,5

El tratamiento ortodontico, tiene por objetivo la corrección en posición, estabilidad de los órganos dentarios respecto a la arcada dental, en relación a los huesos que los soportan y a la articulación temporomandibular. Estas correcciones en la mayoría de los casos, se logran mediante el uso de aparatología fija que se compone de elementos adheridos temporalmente al diente llamados brackets que a su vez sujetan firmemente un arco metálico que está en constante contacto con la mucosa de labios y carrillos.

Los deportes de contacto se definen como aquellos deportes en los que los jugadores interactúan físicamentemente,1,2 y por lo mismo son los que registran mayor incidencia de lesiones orodentales,1-4 como el rugby, hockey, futbol americano, baloncesto y artes marciales.4

Estadísticamente,4 se considera que el 80 % de las lesiones se producen en el maxilar,1 por lo que el uso de artefactos que protegen el área oral y dental en deportes de contacto físico, reduce considerablemente el riesgo de sufrir lesiones graves, por tal motivo su empleo se ha popularizado y legislado dentro de la actividad deportiva.1,2

Objetivo

Hacer una revisión en la literatura y reconocer el trabajo de algunos odontólogos, que en la actualidad participan en áreas deportivas en la fabricación de los protectores bucales a medida para los atletas. Además, se describirán algunas de las lesiones más comunes en este tipo de deportes. Se presentarán los tipos de protectores bucales que existen en el mercado y se describirá una técnica para la fabricación de un protector bucal para pacientes con aparatología fija ortodóntica.

Material y método

Revisión bibliográfica de algunas publicaciones de revistas mediante una búsqueda digital en la base de datos pubmed, en las que se incluyeron las palabras clave: Mouthguard, Orthodontic, Sports.

De los resultados arrojados, se seleccionaron los artículos más destacados por incluir en ellos todas las palabras claves de la búsqueda y se prosiguió con la descarga y traducción de los mismos.

Antecedentes históricos

El protector bucal se presenta por primera vez en el box, en los años 1920 y 1930, pronto los futbolistas los utilizaron, principalmente como resultado de los trabajos pioneros de dentistas americanos en los que se incluyen a los doctores Cohen & Borish y Cathcart.6

El prototipo del protector bucal profesional, fue una pieza de goma convenientemente recortada y ahuecada, que se utilizó por primera vez por los boxeadores a principios de siglo XX. Dichos aparatos se usaron en el maxilar, cubrían los incisivos centrales superiores y no contaba con ninguna adaptación a los dientes, lo que limitaba las cualidades retentivas y de protección. Debido a la mala retención, sólo se podían mantener en posición al apretar los dientes lo que notablemente dificultaba la respiración bucal.

Las desventajas de este tipo de protector bucal es que sólo se proporcionaba un bajo nivel de protección, y en caso de que el usuario perdiera el conocimiento, había riesgo de que el protector bucal pudiera alojarse en la orofaringe con la posibilidad de obstrucción de las vías respiratorias.

El período de mayor desarrollo en la tecnología del protector bucal en los Estados Unidos de América, fue entre 1950 y 1965. Cuando se llevaron a cabo amplios estudios de campo (principalmente en juegos de fútbol americano) así como ensayos con diversos materiales.

En general, se acogió, acepto y difundió su uso en disciplinas deportivas. Se consideraba que el protectores bucales se deberían usar ​​en los dientes superiores, porque era evidente que los incisivos maxilares son los más propensos a las lesiones.7

Lesiones

  • Las lesiones dentales durante la práctica deportiva, causan a menudo dolor y gran angustia de que puedan tener un efecto perjudicial psicológico sobre el atleta y su futuro desempeño deportivo. Además de que representa un costo elevado y dificultad para el tratamiento dental.1,2,4
  • En niños, es común sufrir lesiones en dientes con formación radicular incompleta.1
  • La prevalencia de lesiones dentales en la dentición permanente de sujetos jóvenes se estima que es de un 5 a un 29 %; la afección en varones es del 2:1 respecto a las mujeres.1-3
  • La lesión dental más frecuente es la fractura coronal no complicada, seguida de la concusión, la subluxación y la avulsion.1,2,4 Llama la atención el hecho de que los entrenadores comúnmente no cuentan con un conocimiento de cómo manejar estas lesiones cuando se presentan y es de suma importancia ya que son ellos los que, en muchos casos, se enfrentan en primera instancia a estas situaciones.2
  • Los pacientes con maloclusión clase II división I, con incisivos proclinados y sobremordida horizontal, son los más propensos a sufrir traumatismos orodentales.2 Así también en pacientes con maloclusión clase III.1
  • Las lesiones más comunes en tejidos blandos son las laceraciones de los labios y carrillos, que se producen por los bordes afilados de los dientes.2,4
  • Se resalta la relación entre la causa de la lesión durante el deporte y el número de dientes que resultan dañados. Por ejemplo, una patada o un golpe de uno a otro participante normalmente causa daño en un diente; mientras que una caída o un golpe de un objeto duro normalmente resulta en daño a dos o más dientes.2
  • La institución: National Youth Sports Foundation For The Prevention of Atlhetics Injury Inc. con sede en estados unidos, presentó un estudio en el que las victimas de avulciones, cuyo dientes no se conservaron o reimplantaron adecuadamente pueden gastar hasta 15000 dólares por diente, además de que pueden desarrollar otros problemas dentales como enfermedad periodontal.5
  • Otros tipos de lesiones menos frecuentes incluyen fracturas de maxilar o mandíbula ya que es susceptible en la porción de los cóndilos y en zonas de extracciones recientes.1,2

Protectores bucales

Los protectores bucales, también llamados guardas protectoras, se les define como dispositivos o aparatos elásticos, que se colocan dentro de la boca para reducir las lesiones en dientes y en los tejidos circundantes.8

Clasificación de los protectores bucales

Protectores bucales estándar tipo I

Están hechos de poliuretano o un copolímero de acetato de vinilo o etileno y vienen en diferentes tamaños de arcada, para que el deportista seleccione el más adecuado a su tamaño.2,4 Son los más accesibles a la mayoría de los deportistas, están disponibles en las tiendas deportivas.

Están diseñados para utilizarse sin ninguna modificación, en general se les consideran los menos eficientes, ofrecen una protección inferior y una falsa sensación de seguridad, además casi no tienen retención por lo que es inevitable que el deportista tienda a morderlos para mantenerlos en su posición y afecta en ocasiones el habla y la respiración.9

Park y cols. destacan algunos de los inconvenientes de los protectores bucales prefabricados; en principio la disminución de la anchura oclusal de los mismos, ya que el paciente reduce el grosor del mismo en este lugar al morderlo para ajustarlo; lo que condiciona un mayor riesgo de fractura mandibular.10

Protectores termoformables tipo II

El deportista tiene que ajustarlo en su boca después de sumergirlo en agua caliente con la finalidad de ablandarlo para adaptarlo a sus dientes, se debe auxiliar de los dedos por el área vestibular y ejercer presión con la lengua en el área lingual y al morder con la arcada dental inferior, de este modo se logra una adaptación, en ocasiones insatisfactoria, ya que al estirarse el material la protección se hace muy delgada en los dientes prominentes, que son más propensos a los daños. Al igual que los protectores estándar tienden a ser muy gruesos y con poca retención,9 también se adquieren en la tienda deportiva, los fabrican empresas que utilizan un material termoplástico.

Protectores bucales hechos a medida tipo III

Estos protectores no se encuentran disponibles en las tiendas deportivas, su precio es mayor en comparación a los otros tipos, son los que ofrecen mayor comodidad y protección al trauma para el deportista. Pueden ser monomaxilar o bimaxilar según características del paciente y del deporte.

Están hechos a medida por un equipo técnico y de dentistas a partir de un modelo de las arcadas de la persona mediante una impresión dental tomada por el odontólogo.4

El protector bucal hecho a medida y ajustado profesionalmente le da al dentista la capacidad de crítica para abordar cuestiones importantes en el montaje del protector como la adecuación del diseño para el deporte que se hace, tomar en cuenta cualquier antecedente de lesión dental o conmoción cerebral y brindar una protección adicional en cualquier área específica.2

Comúnmente se hacen mediante moldeo por vacío o presión con copolímero de acetato de poliviniloetileno (EVA).4

En Europa, los protectores bucales están clasificados como equipo de protección personal y el fabricante de la marca debe estar certificados e incluir el logotipo CE en el producto, con el fin de que se considere apropiado como equipo de protección. Los dentistas deben asegurarse de que los protectores bucales hechos a la medida sean marcados de esta manera por el laboratorio.11

Existen empresas en internet que los ofrecen por envió la fabricación de protectores bucales y le ahorran a los deportistas la visita al dentista, sin embargo la persona es quien tiene que tomar la impresión, mediante un equipo enviado por la empresa, en el que incluye el material, cucharillas e instrucciones para la auto impresión, una vez hecho esto se tiene que enviar la impresión a la empresa para la fabricación y posterior envío del protector terminado. El deportista puede seleccionar el diseño de los protectores en un catálogo en línea o solicitar la personalización del mismo.4

Implicaciones en pacientes sometidos a tratamiento ortodóntico

La mayor parte del tratamiento de ortodoncia se realiza durante la adolescencia, período, que como ya se ha expuesto, coincide con un pico en la incidencia de trauma dental durante la participación en deportes.12

Además de la maloclusión que presentan estos pacientes, se ha demostrado que el resalte y el labio superior corto son los principales factores predisponentes para traumatismos dentales. El riesgo de lesión orofacial aumenta cuando el paciente usa aparatos de ortodoncia que pueden causar daños adicionales a los tejidos blandos después de un golpe accidental en la cara. Aparte de las lesiones, un golpe en el aparato ortodóntico puede provocar el desprendimiento de los brackets y deformaciones en los arcos.13

Se han realizado investigaciones sobre la actitud de los pacientes bajo tratamiento ortodóntico y el uso de protectores bucales durante la participación en deportes, y sobre la incidencia de las lesiones bucofaciales relacionadas con el deporte incurrido en pacientes sometidos a tratamiento de ortodoncia. Los trabajos que han aparecido en la literatura sobre este tema tienden a ponderar la fabricación de protectores bucales a medida para los pacientes que usan aparatos fijos ortodónticos.2,14

Los factores que se considera que influyen en la aceptación de los protectores bucales de los atletas son:

  • Comodidad
  • Resistencia al desgaste
  • Estabilidad
  • Retención
  • Capacidad para hablar y respirar del deportista.

Todos estos factores se comprometen por la presencia de aparatología ortodóntica, así como el uso de un protector inadecuado compromete el cambio de la forma de la arcada y el libre movimiento dental durante el tratamiento.14

En un estudio realizado por Deyoung, con un jugador que estaba bajo tratamiento ortodóntico en el momento del estudio, se señalo que prefería jugar sin un protector bucal y reportó que no podía lograr un ajuste adecuado con el protector bucal, debido a que los dientes cambiaban de posición rápidamente y el protector bucal ya no ajustaba de manera adecuada a las 2 semanas, además de que le causaba irritación vestibular,15 lo que evidenció que una desventaja de los protectores en pacientes bajo tratamiento, es que se pierde adaptación con el tiempo, debido al rápido movimiento dental generado por el procedimiento y cuando esto ocurre el paciente refiere incomodidad en la adaptación y dolor al utilizarlo, por esta razón, los protectores hechos a medida resultan tener un costo elevado, ya que durante el tratamiento se tendrán que fabricar varios según el movimiento dental planeado por el ortodoncista.4

Los protectores bucales para pacientes  de ortodoncia, no deben estar demasiado ajustados a los dientes o aparatos fijos, el ajuste excesivo a los brackets y arcos podría ocasionar que se despeguen o se deformen al intentar insertar o retirar el protector de la boca.14

Algunos protectores prefabricados para este tipo de pacientes tienen un ajuste instantáneo mediante un canal incorporado para dar cabida a un aparato ortodóntico y los movimientos posibles de los dientes. Son suficientemente flexibles para adaptarse alrededor de la forma de los dientes y los aparatos de ortodoncia. Tratan de solventar algunas de las deficiencias de los protectores bucales tradicionales termoformables,2,4 están disponibles en las tiendas deportivas.

Marcas comerciales e guardas para deportistas bajo tratamiento ortodóntico
  • Shock Doctor, compañía con sede en Plymouth, EEUU ofrece varios modelos de protectores como el Braces mouthguard, que fue diseñado especialmente para los deportistas que se encuentran bajo tratamiento ortodóntico. El revestimiento interior está hecho de silicona, que es flexible a la temperatura ambiente y no requiere de ablandamiento, por inmersión en agua caliente, con el fin de adaptarse a la forma de los dientes y de la aparatología ortodóntica. Tienen otro modelo, el Ultra Double Braces que es un protector para ambas arcadas. Ambos modelos incorporan un especial ortocanal que se coloca sobre los aparatos y permite los movimientos dentales del tratamiento.
  • La compañía Powrgard, con sede en Australia, diseñó un protector para deportistas que se encuentran bajo tratamiento ortodóntico, el Powrgard 4-Braces, requiere que se sumerja en agua caliente durante 45 a 60 seg, para después colocarlo en la boca sobre la aparatología ortodóntica, donde el deportista deberá morderlo suavemente para el ajuste oclusal, ajustarlo vestibularmente auxiliándose con los labios y los dedos y por palatino con ayuda de la lengua. Está disponible en un sólo arco o arcada y doble arco o para ambas arcadas.
  • La compañía australiana Masel, tiene el protector bucal DoubleGuard, que tiene una bisagra especial para mantener el protector bucal en su lugar en la boca al momento del habla, cubren los dientes superiores e inferiores y los aparatos fijos al mismo tiempo.
  • Total Guard, con sede en EE.UU, produce el protector bucal multi-sport mouthguard.
  • Tanto el Masel Doublegard como el TotalGard están hechos de caucho y se pueden recortar a medida para una mayor comodidad. No requieren colocarse en agua caliente para la adaptación y presumen tener un ajuste instantáneo.
  • La compañía australiana Signature mouthguards con el modelo Orthodontic pretende dar una solución para la protección de pacientes bajo tratamiento ortodóntico, sin embargo sólo se encuentra disponible para la arcada superior, utiliza la retención natural de los labios y las mejillas para mantenerse en su lugar.4
Eficiencia y función

La eficiencia: radica en la capacidad para disminuir considerablemente la deflexión del diente sometido a estrés, en comparación con los dientes sin protección.6

La función: es la absorción de la energía de un golpe directo en el lugar del impacto, amortigua y redistribuye la energía restante del impacto a través de los tejidos blandos como encías, mejillas y labios, hasta llegar a los tejidos duros, con lo que reduce así la energía que llega directamente a los dientes y previene en mayor medida el riesgo de lesiones dentales y temporomandibulares, también reduce el riesgo de una conmoción cerebral.16-18

Las funciones del protector bucal deben ser:

  • Previene laceraciones en lengua, labios y mejillas, que pudieran producirse contra los bordes afilados de los dientes superiores.
  • Disminuye, alrededor del 90 %, el riesgo de lesiones a los dientes maxilares anteriores.
  • Se reduce el riesgo de lesión a los dientes posteriores, después de un golpe entregado a la cara inferior de la mandíbula, que produzca un cierre traumático de la misma.
  • Reduce el riesgo de conmoción cerebral que ocurre posterior a un impacto a la mandíbula, ya sea en el frente o desde abajo, porque se evita la traslación completa de los cóndilos, lo que reduce el nivel de fuerza transmitida desde los cóndilos a la base del cráneo y la fuerza que se transfiere a través del esqueleto hacia el tercio medio facial, asociada con impactos en la cara inferior de la mandíbula, ya que parte de la fuerza se absorbe y distribuye a los dientes inferiores cercanos a la superficie oclusal del protector bucal.

En comparación, con los impactos en la mandíbula desde delante, la mayor parte de la fuerza se transmite posteriormente a través de los cóndilos de la mandíbula y muy poca o ninguna atraviesa el esqueleto del tercio medio facial.

Estos mecanismos reducen el movimiento violento de la cabeza (latigazo) que se produce y por lo tanto también reduce las fuerzas de aceleración a las que el cerebro se somete.19-21

Características

En teoría, un protector bucal bien ajustado debe brindar protección y ser:

  • Cómodo.
  • Resistente.
  • Resistente al desgarro.
  • Inodoro.
  • Insípido.
  • De bajo costo.
  • Fácil de fabricar .
  • No debe interferir con el habla y la respiración.8
Diseño

Un protector bucal profesional deberá elaborarse en un modelo del paciente.7,21 y cumplir con las siguientes características recomendadas:

  • Se deben incluir todos los dientes superiores, hasta la superficie distal de los segundos molares.
  • El espesor del material a deberá ser proximadamente de 3 mm en la cara vestibular, 2 mm en la cara oclusal y 1 mm en la cara palatina.
  • La aleta labial debe extenderse a un radio de 2 mm del pliegue mucolabial.
  • La aleta palatal debe extenderse unos 10 mm por encima del margen gingival.
  • El borde de la aleta labial se debe redondear en sección transversal, mientras el borde del paladar es cónico.21-26
Materiales de los protectores bucales

Existe una gran variedad de materiales que se emplean en la fabricación de los protectores bucales, los más empleados con regularidad son:

  • Etileno vinil acetato (EVA).
  • Acetato polietileno de polivinilo, copolímero y cloruro de polivinilo.
  • Caucho de silicona.
  • Caucho natural.
  • Resina acrílica suave.
  • Poliuretano, los tres último se usan en menor medida.27

Tradicionalmente los protectores hechos a medida se hacen mediante la termofusión por moldeo al vacío con máquinas vacuum a través de presión negativa,28 sin embargo, en años recientes se ha empleado el uso de laminación por termofusión de varias capas con máquinas que trabajan con presión positiva, con lo que se obtienen mejores resultados.29-30

Remplazo del protector

Generalmente se recomienda que un protector bucal deba cambiarse aproximadamente después de cada dos o tres años, si no es necesario antes, ya que existe un cierto grado de deterioro de las propiedades físicas, especialmente la resilencia.

Deberá remplazarse si se distorsiona o si el ajuste o la retención se pierden y, como anteriormente se indicó, si sufre desgarro.

  • En el caso del protector bucal maxilar, la vida es de unos tres años si se cuida bien y se almacena correctamente en un estuche que evite la distorsión del mismo.31
  • En pacientes con dentición mixta se deberá remplazar para evitar interferir con el recambio dental y crecimiento de los maxilares.32
  • En pacientes con tratamiento ortodóntico, se deberá remplazar de acuerdo a los movimientos dentales que se van dando a través del tiempo, lo que puede resultar costoso con protectores a la medida, por lo que se recomienda el uso del protector estándar diseñados para estos casos.33
Técnica para la fabricación de un protector bucal para pacientes con ortodoncia

El proceso consiste en tomar una impresión superior con alginato y obtener un modelo positivo en yeso de la arcada dental superior del paciente.14

El modelo deberá tener las siguientes características:

  • Poseer forma de herradura (preferiblemente): ya que el vacuum funciona con presión negativa, es decir, succiona el polímetro termoplástico sobre el modelo, la forma de herradura permitirá una mejor adaptación sobre el vacuum y posteriormente sobre los tejidos.
  • Mostrar visiblemente el fondo de surco y frenillos vestibulares y el frenillo labial.
  • Ser lo suficientemente estable en su base para que no bascule sobre la parrilla del vacuum.
  • No presentar burbujas de yeso, ni agujeros, socavados o perlas de yeso (que se pueden remover con un bisturí).
  • No estar húmedo, este es el factor más determinante para el ajuste del protector bucal que ser fabrica con la máquina vacuum former. El mejor ajuste se encuentra cuando el modelo está seco y la temperatura de la superficie es elevada.34
El modelo de trabajo

Una vez terminado y recortado, se marcara la extensión del protector con lápiz, se recubren los aditamentos ortodónticos como los brackets, alambres, bandas y tubos, con una resina fluida fotopolimerizable, se emplean también otros materiales que incluyen el yeso parís y Mortite (un compuesto de sellado ventana) para lograr que el protector bucal quede más cómodo y sea más fácil su ubicación y remoción en la boca del paciente.4

Se bloquean zonas para anticipar los movimientos dentales para su acomodo y el desarrollo dental normal en pacientes con dentición mixta, por ejemplo, las áreas donde los espacios de extracción se van a cerrar o se van a introducir dientes desplazados en la línea del arco.14

Hay que tapar los soportes, tubos y otros salientes de la aparatología ortodontica. Se utiliza yeso parís, Mortite (un compuesto sellador de ventanas) u otros materiales, para bloquear el espacio para crear un espesor que permita la inserción suave y la retirada del protector bucal. Estos materiales de bloqueo deben ser resistentes durante el proceso de formación de vacío térmico.

El modelo ya liberado, se coloca al centro de la parrilla de la máquina de vacío (UltraVac™ Vaccum Formers Ultradent Products, Inc., South Jordan, Utah, USA) y la lámina de vinil plástico (EVA) de 5” x 5” y de 0.150” de ancho (Ultradent Products, Inc., South Jordan, Utah, USA) se inserta en el anillo de soporte de la lámina y se levanta hacia la resistencia más cercana, misma que se activa y el calor que  produce ocasiona un ablandamiento de la lámina y forma así una gota que debe ser de aproximadamente una pulgada, la resistencia se apaga y el anillo que sujeta la hoja en el modelo desciende para activar la aspiración o el vacío durante 30-40 segundos.

Se puede corregir con los dedos cualquier malformación que presente el producto cuando la lámina aún está caliente. Al enfriarse, a temperatura ambiente o debajo del agua de la llave, se seca y se procede al recorte de la primera lámina del protector bucal.

El recorte se puede hacer con tijeras o con un bisturí Bard Parker # 15 y debe seguir la línea que se demarcó anteriormente con el lápiz.

Una vez recortada la primera lámina se retira del modelo se pulen los bordes del protector con una rueda de fieltro con el micromotor para lograr una mejor adaptación de la segunda lámina. Debe estar libre de grasa o sustancias que puedan afectar la unión de la segunda lámina. Se ubica sobre el modelo otra vez, este es el momento para ponerle el nombre del atleta y el logotipo o calcomanía que se desee.

Cuando ya está preparada la máquina de vacío con la segunda lámina de calibre más fino, que se sugiere sea de 0.060” de grosor y se ha colocado el modelo de trabajo en el centro de la parrilla, se debe calentar para permitir que entre en contacto la segunda lámina con la primera para incrementar la unión de ambas debido al proceso de termofusión.

El recorte de la misma es más fácil debido a que es posible guiarse del borde de la primera lámina del protector bucal, para posteriormente pulirla de la misma forma que lo se hizo con la primera lámina, para evitar rugosidades y áreas que laceren al paciente.

El protector bucal se debe desinfectar y guardar en una caja protectora, para que sea el odontólogo quien verifique su adaptación en boca y haga las modificaciones pertinentes.

El bloqueo de la aparatología ortodóntica, puede ocasionar que la adaptación sea menos retentiva, pero aún así se debe poner en contacto con la encía.

Mediante una mejor adaptación al modelo, al liberar sólo las zonas de la aparatología ortodóntica y no incluir movimientos dentales, se obtiene una mejor retención, pero con el inconveniente de tener que modificar o remplazarlo con más frecuencia.4,35,36

La vida útil de este tipo de protector bucal se ha descrito de 6-18 meses.4

Papel del odontólogo en el equipo deportivo

Un dentista puede convertirse en consultor de un deportista, club deportivo o escuela y será el responsable de la seguridad dental del equipo, se asegurará que los jugadores y entrenadores se capaciten en primeros auxilios de lesiones dentales.

Aspectos de importancia

Los deportistas deben practicarse un examen dental anual que incluya la evaluación de su protector bucal, antes del comienzo de cada temporada de entrenamientos y competencias.1

Un aspecto importante en la prevención de fracturas mandibulares en deportes de contacto, es la evaluación de los terceros molares mandibulares, se ha demostrado experimentalmente que la presencia de los terceros molares no erupciónados debilita significativamente el ángulo de la mandíbula, lo que explica en parte la alta incidencia de fracturas en esta área, así que la eliminación profiláctica de los terceros molares impactados debe hacerse entre los 17-18 años de edad, preferentemente al final de una temporada de competencias.37

Restricciones

Las deben seguir quienes participan en deportes de contacto después de procedimientos dentales.

  • Después de una extracción no debe competir por lo menos una o dos semanas después del procedimiento.
  • Después de una extracción quirúrgica o de una fractura de la mandíbula, se regresará a la práctica deportiva hasta que clínica y radiográficamente la unión ósea sea fehaciente.1,4

Discusión

Para los protectores bucales hechos a medida, Chapman PJ, en 1989 y Salam S, en 2008, señalan que el espesor ideal es de 2 mm en la cara oclusal y 3 mm en vestibular, los fabricados con el tradicional material EVA (Etileno vinil acetato), mediante máquinas de vacío y moldeo a través de presión negativa ofrecieron buena protección y ajuste ya que redujeron las tazas de lesiones orodentales en comparación con los protectores termoformables.1,4,19.

Park J, y colaboradores, en 1994, declaran que el grosor del material es importante debido a que su espesor aumenta logarítmicamente la protección y disminuye exponencialmente la fuerza de impacto transmitida, por lo que recomiendan el uso de varias capas de material EVA hasta alcanzar un grosor de 4 mm de espesor.38

Padilla y Dorney, a diferencia de Chapman PJ y Salam S, recomiendan un espesor oclusal de 3 mm, además, informaron, que el material EVA cuenta con una enorme memoria elástica y el protector bucal pierde lentamente su ajuste y retención adecuado al fabricarlo al vacío.

Las deficiencias del diseño y el formado de una sola capa de vacío se han superado mediante la laminación, es decir, la disposición de varias capas de material para lograr un espesor definido en un entorno de alto calor y presión, la laminación eficiente y completa no se puede alcanzar en condiciones de bajo calor y vacío, las capas se unen químicamente con una alta presión y calor con máquinas que trabajan con presión positiva. No recomiendan el uso de los protectores termoformables debido a que ofrecen menor protección ante lesiones oro-dentales y posible conmoción cerebral.29

Hunter K. recomienda este método bajo presión positiva y alta temperatura ya que tiene otras ventajas, como la adaptación más precisa y menor deformación, lo que significa que el protector bucal no tiene prácticamente ninguna memoria elástica.30

Salam S. Reconoce que los protectores termoformables de casas comerciales, especiales para pacientes bajo tratamiento ortodóntico, son una opción económica en comparación de los protectores hechos a medida.4

Algunas compañías como: Masel, y su protector DoubleGuard, la compañía Shock Doctor, y su protector Braces mouthguard, la compañía Total Guard con su protector Multi-sport mouthguard, son algunos ejemplos de que estas empresas toman en consideración a los deportistas que se someten a tratamiento ortodóntico.4

McClelland C, y colaboradores, señalan que la comodidad debido al ajuste que brindan los protectores hechos a medida, son superiores a los protectores termoformables ya que permiten, en mejor medida, la respiración y el habla.9

Conclusiones

El uso de protectores bucales en el deporte, no es una simple moda. Si bien la gran variedad en diseños llamativos, hasta la posibilidad de intimidar al contrincante a través del mismo, contribuye al deseo de los jóvenes de adquirir uno; es importante decir que su empleo está bien justificado y su eficacia está muy bien estudiada y documentada, lo que hace necesario el uso de este accesorio deportivo un más aun, indispensable en los deportes de contacto, ya que previene en gran medida los accidentes orodentófaciales o la severidad de los mismos al absorber y distribuir la fuerza traumática de un golpe directo.

Las consecuencias de los traumatismos orodentófaciales son de suma importancia ya que causan daños físicos, psicológicos y económicos a los deportistas y a sus familias, además de que pude influir negativamente en su futuro desempeño no sólo deportivo sino también en sus relaciones psicosociales.

Los protectores bucales hechos a la medida, son los más recomendables ya que se realizan y diseñan por odontólogos a través de moldes que se obtienen de cada deportista, lo que brindan una inmejorable protección, ajuste, retención, comodidad y no interfiere en la respiración. En los casos de deportistas bajo tratamiento ortodóntico, se pueden diseñar de forma que no interfieran con los objetivos del tratamiento.

Los protectores bucales, como los estándar o los termo formables son accesibles; aunque de protección limitada.

Referencias bibliográficas

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